jueves, 12 de junio de 2008

La Huelga y El Tratado de Lisboa

Huelga y Tratado de Lisboa

Hoy sigue la huelga de transportistas a tuti plen en el crepúsculo de nuestro decadente imperio, por llamarlo de algo. Todo el mundo quiere cobrar y nadie quiere laborar, mucho me temo que si las cosas siguen de este modo, el estado de bienestar que habíamos llegado a conseguir en España se ira por la WC a modo de una efímera paja. Al final todo es una paja, nada perdura y todo se consume.

Otra cuestión que me está cabreando bastante es el tema de las elecciones irlandesas. Se dice que un 35% de las personas encuestadas por el el "Irish Times" dijo que votará en contra del Tratado de Lisboa, frente a un 30 por ciento que manifestó su intención de votar a favor. Alrededor del 35 por ciento de los votantes aún no ha definido su postura. Una victoria onanista del NO en Irlanda significaría que el Tratado que sustituye al proyecto de Constitución, que fue rechazado en su tiempo en el 2005, por los referendos populistas de Francia y Holanda, no entrará en vigor. Por lo que esto quiere decir que la susodicho Unión Europea tan solo será un amasijo colectivo de orfebres semitas que tan solo mirarán a sus respectivos ombligos y no querrán saber nada del conjunto supranacional.

¿Uno se puede imaginar a los Estados Unidos de Norte América sin una Constitución vigente actual? ¡Pues la verdad, no! De lograr alcanzar el mencionado consenso para el Tratado de Lisboa, la UE tendría una personalidad jurídica propia para poder firmar acuerdos internacionales a nivel comunitario. Poco a poco, llegaríamos a formar una verdadera Unión y un nuevo país. ¡La reunificación de los estados que habían formado el paternal Imperio Romano! No lo entiendo si susodichos países no quieren formar parte del colectivo común que se dejen de masturbar de una vez y se separen del colectivo, pero que dejen al resto que sí lo hagan. Ya se dijo en la Reconquista española, O moros o cristianos.

Cada día que pasa me recuerda más y más este proyecto común a una confederación mercantil que a una verdadera unión federal. Nuestros políticos tienen todavía mucho que aprender de los Estados Unidos de Norte América. Primero tenemos que decidir ¿qué es lo que queremos ser? ¡Los Estados Confederados de Europa o los Estados Unidos de Europa! La decisión es nuestra la del colectivo europeo. Sin no puede ser la Europa de los 27 que sea la de los 11 ´0 12, pero que sea una realidad.

Los países que tan solo quieren vivir de subsidios y otros que se busquen la vida en su independencia y que se las apañen a dosis de manuelas, aquí no hay Estado Libre Asociado que valga, o moros o cristianos, todos ganaremos si todos cedemos.

No hay comentarios: